martes, 6 de octubre de 2015

Frases: Cazadores de sombras: Los origenes (The Infernal Devices)

Hola a todos y bienvenidos nuevamente! Hoy nos toca ver frases de "Cazadores de sombras: Los orígenes" de Cassandra Clare. ¡Espero que lo disfruten!
LIBRO 1: Ángel mecánico

La magia es peligrosa, pero el amor lo es aún más
 
 

Los ojos de Will eran muy azules. "Hay un montón de sentido en el sin sentido a veces, si usted desea buscarlo.
Will Herondale
 

-Creo en el bien y el mal -dijo Jem-. Y creo que el alma es eterna. Pero no creo en un abismo de fuego, la horca, o un tormento sin fin. No creo que se pueda amenazar a las personas en la bondad.
Tessa miró a Will. -¿Y usted? ¿En qué cree?
-Pulvis et umbra sumus -dijo Will, sin mirarla mientras hablaba-. Creo que somos polvo y sombras. ¿Qué más hay?
Will Herondale
-A veces, cuando tengo que hacer algo que no quiero hacer, finjo que soy el personaje de un libro. Es más fácil saber lo que ellos harían.
Will Herondale
 

-Sabes -dijo Gabriel-, hubo un tiempo en el que pensé que podíamos ser amigos, Will. 
-Hubo un tiempo en el que pensé que era un hurón -dijo Will-, pero resultó ser una alucinación por el opio. ¿Sabías que tenía ese efecto? Porque yo no.
Will Herondale
 
 
Jem Carstairs
 
-¿Acaso las razones importan cuando no hay nada que se pueda hacer para cambiar las cosas?
Will Herondale
Las mejores mentiras están basadas en la verdad
Nate
Alzó la vista hacia él con una sonrisa. Esa sonrisa rompió lo que quedaba de la resistencia de él; la hizo pedazos. Había bajado el muro cuando pensó que ella se había ido, y no había tiempo para reconstruirlo. Sin poder contenerse la apretó contra sí. Por un momento, ella se aferró a él con fuerza, cálida y viva en sus brazos. El pelo de Tessa rozó la mejilla de él. El color había vuelto al mundo; Will podía respirar de nuevo, y en ese momento respiró en ella, que olía a sal, sangre, lágrimas, y a Tessa.
Will Herondale
Cuando él se inclinó a besarla, todo que pudo hacer fue refrenarse a sí misma hasta que sus labios encontraron los de ella.  Su boca cepilló la suya y probó la sal en él, el sabor picante de su magulladura y la piel sensible donde su labio estaba cortado. La tomó por lo hombros y la acercó a él, sus dedos pasando por la tela de su vestido.  
Incluso más que en el ático, se sentía atrapada en el remolino de una ola poderosa que amenazaba con arrástrala arriba y abajo, apretarla y quebrarla, desgastarla hasta dejarla suave como el mar podría desgastar un trozo de cristal. 
Tessa Gray
LIBRO 2: Príncipe mecánico
Ella le sonrió. -¿Cómo supiste justo lo que me gustaría ver?
-¿Cómo no podría? –dijo el-. Cuando pienso en ti, y no estás ahí, siempre te veo en mi mente con un libro en la mano.
Jem Carstairs 
–Voy contigo, Jem –dijo ella-. Había… había algo que quería hablar con Charlotte de todos modos.
Jem se mostró sorprendido, pero contento; Will miro a uno y después al otro y empujo su silla hacia atrás. –hemos estado entre estos libros mohosos por días –dijo-. Mis hermosos ojos están cansados y tengo cortaduras de papel, ¿ves? –Extendió sus dedos-. Voy a dar un paseo.
Tessa no lo pudo evitar. –Talvez podrías usar un iratze para cuidar de ellos.
El la miro, sus ojos eran hermosos. –siempre útil, Tessa.
Ella igualo su mirada. –mi único deseo es ser de ayuda.
Tessa Gray
 
-Quizás podríamos decir que es una loca tía solterona que insiste en hacer de nuestra chaperona a todas partes.
-¿mi tía o la tuya? –inquirió Jem
-Si, realmente no se parece a ninguno de nosotros, ¿verdad? Quizás es una chica que se ha enamorado locamente de mí y me sigue a dondequiera que voy.
-Mi talento es cambiar de forma, Will, no la actuación –dijo Tessa, y Jem soltó una carcajada. Will lo fulmino con la mirada.
-Fue mejor que tú, Will –dijo-. Eso ocurre algunas veces ¿verdad?
Tessa Gray
 
Will se dio media vuelta y lo miro fijamente. –Voy mortalmente enserio –dijo-. Esto no es algún tipo de prueba. No puedo seguir así, invocando demonios al azar, nunca el correcto, interminable esperanza, interminable decepción. Cada día amanece más negro, y la perderé para siempre si tú…
-¿Perderla? –La mente de Magnus se fijó en esa palabra, se sentó con la espalda recta, entrecerrando los ojos-. Esto es sobre Tessa. Sabía que lo era.
Will se ruborizo, un poco de color en toda la palidez de su rostro. –No solo ella.
-Pero la amas.
Will se lo quedo mirando. –Por supuesto que la amo –dijo finalmente-. Había llegado a pensar que nunca amaría a nadie, pero la amo.
Will Herondale
 
 
No estoy aquí a petición suya. James, tú eres la única familia que tengo –la voz de Will se sacudió-. Moriría por ti. Lo sabes. Moriría sin ti. Si no fuera por ti, habría muerto más de cien veces durante estos últimos cinco años. Te debo todo, y si no puedes creer que tenga empatía, quizás al menos, deberías creer que conozco el honor
Will Herondale
 


-¿alguna vez te preguntaste porque acepte ser tu parabatai?
-¿no había una mejor oferta en el futuro cercano? –Will trato de bromear, pero su voz se quebró como el cristal.
-Pensé que tú me necesitabas –dijo Jem-. Hay una pared que has construido alrededor tuyo, Will, y nuca te he preguntado el porqué. Pero nadie debe asumir toda la carga por sí solo. Pensé que me dejarías entrar, si me convertía en tu parabatai, y entonces, tendrías por lo menos a alguien en quien apoyarte. Pregunte que significaría mi muerte para ti. Solía tenerle miedo, por tu propio bien. Tenía miedo de que te quedaras solo, en el interior del muro. Pero ahora… algo ha cambiado. No sé por qué. Pero sé que es verdad.
-¿Qué es lo que es verdad? –los dedos de Will aún se hundían en la muñeca de Jem.
-Que el muro se está viniendo abajo.
Jem Carstairs
 
-Eres una buena actriz y conoces a tu hermano –dijo el-. Tengo entera confianza en ti.
Ella lo miro, sorprendida. -¿la tienes?
-Y… -continuo el, sin responder a su pregunta-. En el eventual caso de que algo salga mal, yo estaré allí. Incluso si no me ves, Tess, yo estaré allí. Recuérdalo.
Will Herondale
 
Él se inclinó para poner su mejilla junto a la de ella. Su respiración contra su oído la hizo estremecerse con cada palabra dicha deliberadamente –He querido hacer esto –dijo- cada momento de cada hora de cada día que eh estado contigo, desde el día que te conocí. Pero sabes eso, tienes que saberlo, ¿no?
Ella lo miro, con los labios separados por el desconcierto -¿Saber qué? –dijo, y Will, con un suspiro de algo como derrota, la beso
Will Herondale

James Carstairs
 
-nunca me importo –añadió-. Estar perdido. Siempre eh pensado que uno no podía estar realmente perdido, si conoce su propio corazón. Pero me temo que puedo estar perdido sin conocer el tuyo. –Cerró los ojos como si tuviera los huesos cansados, y vio como de delgados eran sus parpados, como papel de pergamino, y lo cansado que parecía-. Wo ai ni, Tessa –susurro-. Wo bu xiang shi qu ni.
Ella sabía, sin saber cómo lo sabía, lo que significaban esas palabras
Te amo.
    Y no quiero perderte.
Jem Carstairs
 
Jem Carstairs
-Te puedo ofrecer mi vida, pero es una vida breve; te puedo ofrecer mi corazón, aunque no tengo idea cuanto más latidos sustentara. Pero te amo tanto como para esperar que a ti no te importe que este siendo egoísta en la tentativa de hacer que el resto de mi vida sea feliz, pasándola contigo. Quiero estar casado contigo, Tessa. Lo quiero más de lo que alguna vez haya querido cualquier otra cosa en mi vida. –la contemplo a través del velo de pelo plateado que le caía sobre sus ojos-. Es decir –añadió tímidamente-. Si tú me amas, también
Jem Carstairs

 
-¿No lo extrañaras? Este lugar ha sido tu hogar.

Sus dedos acariciaron su muñeca ligeramente, haciéndola temblar. –Tu eres mi hogar ahora.
Jem Carstairs


-¡No te salve la vida para que estuvieras agradecida!
-¿Entonces, que? –Ella elevo la voz-. ¿Lo hiciste porque es tu obligación? Porque la ley dice…
-¡Lo hice porque te amo! –medio grito él y luego, como si se percatara de la sorpresa en el rostro de ella, repitió en voz más baja: -Te amo, Tessa, y te he amado casi desde el momento en que te conocí.
Will Herondale
-¡Nada tiene importancia! –Su voz aumento de volumen-. Sé que si me odias, es porque yo te obligue a hacerlo. Sé que no tienes una razón, para darme una segunda oportunidad de que me consideres bajo una luz distinta. Pero te estoy rogando por esa oportunidad. Hare lo que sea. Cualquier cosa.
Will Herondale
 
Nací en este mundo para amarte, y te amare en la próxima vida, y en la siguiente tras esa.
Jem Carstairs
 
LIBRO 3: Princesa Mecánica
 

-Gracias, Will -murmuro Jem, cuando Tessa alejo a rastras a la chica tambaleante tan rápido como podía. Will sintió las palabras como dos pinchazos en el corazón. Cada vez que Will hacia algo para proteger a Tessa, Jem pensaba que era por él, no por Will. Cada vez que lo hacía, Will esperaba que tuviera razón. Cada pinchazo tenía un nombre: culpa, vergüenza. Amor.
Will Herondale

 
-Por el ángel, acaba de aplastar a Sófocles –noto Will, mientras el gusano se desvanecía tras una gran estructura con la forma de un templo griego-. ¿Ya nadie siente respeto por los clásicos estos días?
Will Herondale
 
-Algunas veces hay que elegir entre ser amable y honorable –dijo-. Algunas veces no puedes ser ambos.
-¿Cuál es mejor? –susurro Tessa
La boca de Will se torció con humor amargo
-Supongo que depende del libro.
Will Herondale
-¿Conoces la sensación? –pregunto-. De cuando estás leyendo un libro, y sabes que va a resultar en tragedia; sientes el frio y la oscuridad acercándose, ves esa red cerrándose alrededor de los personajes que viven y respiran las páginas. Pero estas ligado a la historia como si te estuvieran arrastrando tras un carruaje, pero no puedes dejarlo ir, ni cambiar su curso.
[...]
-No quiero sentarme a un lado mientras se acerca la tragedia. La hare a un lado, solo que aún me esfuerzo en descubrir cómo hacerlo.
Tessa Gray
-No, es una lástima –murmuro Will-. Jem… Jem es la mejor parte de mí. No espero que lo entiendas. Le debo esto.
-Entonces, ¿Qué soy yo? –pregunto Cecily
-Tú eres mi debilidad
-Y Tessa es tu corazón –respondió ella.
Cecily Herondale
-¿Dolor y sufrimiento sin sentido e innecesario? No creo que ayude si te digo que así es la vida. Los buenos sufren, el mal florece, y todo lo que es mortal muere
 Magnus Bane
 

-No puedes prohibírmelo, no mas de lo que puede prohibirle a Will…
-Si puedo –la contradijo Jem-. Por una razón muy simple. Esa medicina no es una cura, Tessa. Solo extiende mi vida. No permitiré que arrojes tu propia vida para salvar un remanente de la mía. Si vas a Mortmain, será en vano. Aun así no tomaría la droga.
Will levanto la cabeza.
-James…
Pero Tessa y Jem estaban mirándose el uno al otro, con las miradas trabadas.
-No lo harías –exhalo Tessa-. No me insultarías así al lanzarme a la cara un sacrificio que hice por ti.
Jem cruzo la habitación y tomo el paquete y la carta del escritorio de Charlotte.
-Prefiero insultarte que perderte –dijo, y antes de que cualquiera de ellos pudiera moverse para detenerlo, hecho ambos elementos al fuego.
Jem Carstairs
Quiero que seas feliz, y que él sea feliz, y aun así, cuando camines por ese pasillo para llegar a él y se unan por siempre, también caminaras sobre un sendero invisible de los trozos de mi corazón, Tessa. Habría dado mi propia vida por cualquiera de ustedes, habría dado mi propia vida por su felicidad. Cuando me dijiste que no me amabas, creí que tal vez mis sentimientos menguarían y se atrofiarían; pero no ha sido así, han aumentado cada día. Ahora, en este momento, te amo más desesperadamente de lo que nunca antes te había amado y en una hora te amare más que eso.
Will Herondale

Te puedo decir que el fin de la vida es la suma de amor que se vivió en ella, que cualquier cosa que pienses que has jurado, estar aquí al final de la vida de Jem no es lo que importa, fue estar aquí en cualquier otro momento. Desde que lo conociste, nunca lo has abandonado y nunca lo has dejado de amar. Eso es lo que importa
Magnus Bane
 

-No puedo dejar que te enfrentes solo a la muerte –susurro Will, pero sabia que lo había vencido; su voluntad había perdido fuerza.
Jem toco la runa parabatai de su hombro, sobre la tela fina de su pijama.
-No estoy solo –dijo-. Dondequiera que estemos, somos uno.
Jem y Will (inserten lagrimas aquí)
 

 
- No digas eso, Tessa. No lo digas
-¿Por qué no?
-Dijiste que era un hombre bueno –dijo-. Pero no soy un hombre tan bueno. Y estoy… estoy catastróficamente enamorado de ti.
-Will…
-Te amo tanto
Will Herondale
 
-¿quieres esto? –su voz estaba ronca
- Si –contesto-. ¿Y tú?
-Por esto habría estado maldito para siempre. Lo habría dejado todo.
Tessa sintió que los ojos le ardían por la presión de las lágrimas y parpadeo.
-Will…
-Dw dy garu di i´n Byth –dijo-. Te amo. Para siempre
Will Herondale
 
Cuando este en la oscuridad, quiero pensar que está en la luz contigo.
Jem Carstairs
 
Escúchame. Me voy, pero estoy vivo. No me alejare de ti completamente, Will. Cuando luches a partir de ahora, seguiré estando a tu lado. Cuando camines por el mundo, seré la luz que camine a tu lado, el piso estable bajo tus pies, la fuerza que sostenga la espada en tu mano. Estamos unidos, más allá de nuestro juramento. Las marcas no cambiaron eso, el juramento no lo cambio; solamente le dio palabras a algo que ya existía desde antes.
Jem Carstairs
 
No eres el último sueño de mi alma
Eres el primer sueño, el único sueño que fui incapaz de evitar soñar. Eres el primer sueño de mi alma, y a partir de ese sueño, tengo la esperanza que provengan todos los otros sueños, toda una vida llena de ellos.
Will Herondale
 
  Eres única en el mundo, así como eres única en mi corazón, y nunca habrá un momento en que no te amé.
Will Herondale
 
Cásate conmigo –le pidió-. Cásate conmigo, Tess. Cásate conmigo y se Tessa Herondale. O se Tessa Gray, o se comoquiera que desees llamarte, pero cásate conmigo y quédate conmigo y nunca me dejes, porque no podría soportar que pasara otro día de mi vida en el que no estuvieses allí.
Will Herondale
Tú eres eso para mí. Te amo y solo te amare a ti, hasta que muera…
Will Herondale





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Que tengan lindo día: Tini